espinas en el corazón


Me señalarás, me acusarás con tu dedo delator en una página en el aire, pero jamás te atreverás a escribir mi epitafio en el mármol de mi lápida. Te atreverás a pegarme monigotes como sanbenitos en las canciones que suenan a mal de muchos, pero callarás cuando me veas florecer en primavera, incluso te comerás mi fruto en verano. La noche busca alivio en la patria del vino, que es el fermento en los toneles, sin embargo, mi corazón no olvida las espinas remotas de mi mañana sufriente.

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