Capplannetta y aquellos pasados años
Como en una fuente nueva mi corazón iba con el pecho escarlata por todos los resquicios donde cabe el agua. Estuve a punto de morir, de contraer enfermedades, me salvé de sobredosis y tóxicos matinales. Mi poesía está sola, mi poesía y también mi narrativa. Tienen la esperanza en la cibernética. Mis lazos son el futuro de la fibra óptica, y la computación cuántica. Que los cúbits son todavía un trabajo por el que empezar a aprender la cryptocracia. Abandonaré mi paz por la inteligencia de los algoritmos. Inteligencia artificial ¿y la ecología? Quieras tú o no quieras te encontrarán sin las ganas de vivir de antaño. Cada muerto un infierno. Muchos ataúdes tengo yo en la memoria y con cierta picazón. Soy un poeta de Torre-Romeu. Aprenderé a retomar los años perdidos. Como un bálsamo donde merodeen todo lo que no logré realizar de manera satisfactoria. Los años perdidos son años, ¡que suene la música y a divertirse! He vuelto papá y mamá libre, volví de las guerras en el aire, de flaqueza...