Apuntes sobre el óxido
Por nada del mundo quiero molestar a nadie. Pero yo desde mis pestañas en adelante no se me quita el gusanillo de seda de este sueño, que más que sueño, es una sed amagada. En la obra de S hakespeare Ricardo III se dice: — Mi reino por un caballo . Y yo diría, ya que tengo un cascabel vacío, mi reino por 1mg . Es el óxido que procura la mente lo que más me atenaza. Solamente me queda la literatura, el hecho de escribir como terapia me acomoda en el hierro novedoso, novel, primerizo y el óxido que es como la gangrena del hierro hace acto de presencia, más y más y más. Si no tuviera la escritura como aliada sería un pozo sin fondo donde caes y caes y nada ni nadie puede sujetarte. No molestar, Fernando Pessoa diría: no pensar. En los poemas de Alberto Caeiro se vislumbra poco a poco la metafísica que a todos los hijos del Monte de Venus nos descarta a la hora de echar raíces en el paraíso. ¿Dónde están los ebrios lugares donde se aposenta la plegaria del óxido? En ningu...