Capplannetta y el viejo mundo
¿Cómo no encontrarme con ese ser cretino? Si me asalta en las dudas, la Libertad y el teléfono. ¿Cómo me encuentro ahora sin identidad? Me encuentro debajo de una piedra como en verano el alacrán. ¿Cómo no quererte ya, si no crees en tu natalicio, tu ser insumiso y la mala Navidad? Si me boicotea esta pena al arrojarme del paraíso, tengo un callo en la derecha y otro a la izquierda por las agujas de mi prisa vegetal ¿Cómo no decirte ya que camelo hablar contigo pero me acompaña el naufragio en la mismísima pleamar? A nadie importa que esté solo, y mi soledad es un gran suspiro, eterno, largo, y intensivo. ¿Cómo decir que yo no he sido? Si me acompaña el destierro de mi propio sacrificio. ¿Cómo no te voy a querer si eres ciudadano de este viejo mundo? Este mundo ya no es mío, eso dicen los abuelos que desconocen al Dios del algoritmo. ¿Viejo mundo que quieres que desaparezca o quieres una revolución o tal vez la mitad? La mitad de un corazón tiene a mi cerebro en la miopía de la mediocr...