Llueve en el interior
Llueve en el interior de mi casa. Llueve a cántaros. Y no tengo un paraguas un simple chubasquero para impermeabilizar la lluvia. Es aberrante la lluvia seca que cae. Cae a remolinos una tormenta de plomo y hastío. Caen los chuzos de punta, caen como puntillas de acero. Todo cae. Cae mi esperanza a los charcos y barrizales. Cae el sueño que me acompaña como un niño desnudo. Cae la solitaria voz que no escucho hace rato, horas, días. Caen truenos y relámpagos, cae un agua barro sucia que circula como un río por las calles. Caen mis lágrimas entre la lluvia, como en el replicante de Blade Runner . Los soportales guarecen de la lluvia, pero ni nada ni nadie puede calmar esta tormenta acuciante. Me encuentro entre está vorágine de agua solitario y sin consuelo. No puedo sujetar mi alma con esta agua embarrada que cae sobre mí. No me conoce, pero cae sobre mí. Cae sin compasión. Cae deliberadamente. Quizá mañana salga el sol. Tras esta lluvia que arrasa con todo puede haber un sol tra...