Capplannetta y la cultura con mano dura
Al parecer he cometido un delito. El delito es escribir, leer y mixturar. La verdad es que los periódicos y los críticos me han encerrado en el calabozo del ostracismo. Llevo unos años en el que me habré leído de tres a cinco libros en cada año. Lo único que me gusta es soñar. Mis amigos de antaño creen que sea parte de mi locura el que yo escriba o lea. La verdad es que he tenido amigos que no saben ni leer ni escribir. Ahora yo me pregunto, ¿caigo en el despropósito del intrusismo? Hace años, Truman Capote, en una reunión de amigos dijo que sentía escalofríos de lo tonto que era Marlon Brando. Y yo lector de Truman Capote, y admirador de Marlon Brando le hubiese dicho que de ninguna manera. Marlon Brando junto a Orson Welles son los dos en su trabajo lo mejor que ha dado Estados Unidos. De Truman puedo decir que de cocaína y unos tragos de güisqui puede decir mayores tonterías que Marlon. Esto viene al caso de que interpretar resulta más fácil que escribir, ya que el actor es un fing...