Bendito serás, Capplannetta
Bendito serás Capplannetta, porque perdonaste, aunque no supieras esperar, perdonaste. Bendito serás Capplannetta porque en tu Agnus Dei incesante no te rendiste, ni te revolcaste en el barro de la ira. Bendito serás, aquí en la tierra, en la llanura, en los lagos y en la mar eterna. Te consagrarán el nombre los benditos como tú. Bendito serás cuando cantes desde tu balcón, cuando llores de alegría, cuando digan tu nombre en los altavoces porque hubo una vez un niño perdido. Dejarás un legado de páginas de efluvios vapores de gracia. Bendito serás Capplannetta porque descartaste partir a la batalla, porque no eres un fanfarrón resentido, porque perdonarás esta vez y un millón de veces, porque no pondrás la otra mejilla, porque lucharás como un bendito día a día, aunque te partan la cara, aunque te pisoteen la correspondencia, aunque te nieguen verdad, serás adicto al lenguaje de los ecosistemas que tengan estos sol, tengan luna. Porque serás bendito, ya que fuiste bueno, fuiste generos...