El miedo como producto
No hay cosa más exportable que el terror que trasmite el cactus traicionero del miedo. El miedo crea una semilla negra que fecunda como estiércol de caballo. El miedo vende. El miedo te hará soñar con la telaraña paciente que teje la araña con la arquitectura y la trampa perfecta del hacer ovillo su alimento, de reservar su captura como despensa. El miedo como producto está en todos los pueblos y ciudades. La picaresca sin juicio y sin memoria abusa de los corazones nobles que en pos de la buena fe sacaron a los impíos del avispero hasta que acabaron por predicar más miedo. Más miedo. Aún más miedo. Como propaganda, como producto elaborado desde las entrañas. El miedo que generan las voces inofensivas que plantan vísceras en la ceniza eterna de la cuaresma anfibia de tierra y de cielo totalmente podrido. El miedo es como el que tira una piedra en un pozo y espera el chapoteo cuando llega al agua. El miedo es el león amaestrado tras el hambre, el miedo tiene más sinónimos que el v...