Inventar Historias
Las primeras historias que relaté fueron mis propias mentiras. Después seguí mintiendo y llegué a perfeccionar lo que inventaba. Tras los diecisiete años dejé de mentir oralmente y lo empecé a hacer en libretas escribiéndolas a mano. Rellenaba poemas, alguna anécdota de manera exagerada. Mis historias inventadas eran mentiras como la de que tenía un hermano mayor que yo, también en el colegio decía que tenía una pastelería, y también otras que no diré, pero mi infancia y mi adolescencia en parte ha sido una mentira unida a otra. También inventaba historias en mis juegos con coches en miniatura. Jamás pensé que escribiría. Escribir por ejemplo ficción o autoficción es para mí algo que me gusta hacer. Para mí resultaba algo que me gustaba la actitud frente a mi frustración de indefensión. También porque quería aparentar lo que no era. Muchas veces se han reído de mí debido a que han descubierto la realidad. O sea, que las mentiras tienen las patas muy cortas , y se coge antes a un ...