ser un hombre
Si yo fuese un hombre como los demás ataría al esperma negro de mis sueños zarzas maleables de espino para que aquel que me ame no me impusiera su sueño y sí el mismo aire, pues respiro, yo de vuestro mismo aire respiro, y cuento con mis pesares si no pesáramos la sombra de mi destino; -sí, sí, de mi destino-, que no renuncia a sus avatares de hastío aunque sí al designio: inútil designio, almendra amarga, caminos abismales, sufrido sino, cosas a pares, brote de espigo, filosofías sentimentales, reproche y castigo, confortables hogares, luciérnagas del estío, hace calor y hace frío, cantar de los cantares, música que roza el delirio, artefactos de noches naturales, quién soy y quien he sido. Si yo fuese un hombre de esos que llaman normales iría echándote de menos por cualquier parte y no brotarían los crisantemos en la sequedad de la sangre, e iría echándote de menos siempre a raudales, sería como cuando el mar por tormenta embate, embate en este velero que me late; no crecerí...