Para Capplannetta se acabaron los lamentos
Para mí ya se acabaron los post victimistas, y los lamentos donde llueve sobre mojado. También el hecho de contar anécdotas e historias que no importan a nadie. Cuando te ocurre algo que no entiendes redundas y redundas como si andaras por un desierto. Ya existen demasiados escritores que han escrito sobre sus pormenores y sus frustraciones sin percatarse tal vez que cansan. Aunque muchos de ellos lo hayan escrito con cierto simbolismo y elegancia literaria. Para mí ya se acabaron los gritos en el calabozo, los lamentos que sólo me consuelan a mí. Estoy obsesionado quizá, o tal vez haya llegado a un punto de vergonzosa postura que me incomoda. No soy el que era, pero eso le ha pasado a casi toda la humanidad que anda por la Tierra. Me quejo de los pocos lectores que tengo, pero yo sólo me encargo de espantarlos. Pero mi vida no es divertida, pero tampoco quiero dar pena. Me doy cuenta que me hago pesado yo mismo, no me lo tiene que decir nadie. Mi propuesta es escribir en menor grado p...