Capplannetta y el sol protagonista
Sometido como estaba, ya no sólo en ciertas cargas familiares, tenía un huerto que él mismo había descubierto con unos compañeros de trabajo. Todo era cuestión de quitar la maleza del lugar, ya que era un llano, que en el lateral circundaba un riachuelo perfecto para regar la siembra. Entre él y unos compañeros se pusieron manos a la obra. Primero había que limpiarlo, hacer las acequias para los regadíos, y después cercarlo con cañas para ahuyentar a los intrusos. Había quedado un huerto maravilloso, en él pasaba las horas libres y los fines de semana. Se llevaba a su familia y él, mientras labraba la tierra, los niños jugaban con palos y juguetes que se llevaban al huerto. A veces se comían un tomate con sal y cuando era tiempo comían habas crudas. También asaban patatas y se comían un chorizo asado en el fuego. Los niños disfrutaban bastante, el único inconveniente era que alrededor del huerto había un circuito de motocross, cómo se ponía la siembra cuando había carreras, llenas d...