Capplannetta cuando el mundo abre sus ojos
En muchos lugares encuentro el cartel que dice que los seres como yo no somos bienvenidos. El desprecio es una herramienta que tiene forma de bumerán. Cuántas veces me han pagado con desprecio y después les he devuelto la misma cantinela pero a mi manera. No. No es venganza. Yo, si les soy sincero, solamente he tenido acceso a la venganza puesta a mis pies en el destino, unido este al azar. Para serles sincero, un azar un tanto tardío, y no por capricho, no soy tan retorcido. Esa es la prueba evidente de que existe un Dios ordenador de la realidad oculto en el azar que las cosas de la vida contienen. He visto a mucha gente tragarse su propia mierda, y eso no duele, cuando duele es porque esa persona que se traga su mierda es alguien de tu propia familia. A veces te das por vencido y vuelves a tu casa humillado y con el rabo entre las piernas. Como los perros. Cuando el mundo abre sus ojos yo los abro también, no soy nada especial, aunque a veces me sienta un extraterrestre. La ansiedad...