La Sombra de Caín
Siento que soy la oveja negra del rebaño. El cuadro daleao ’ de mi casa. A Caín, por asesinar a su hermano, sangre de su sangre, Dios lo sentenció a deambular sin rumbo por la Tierra. Y como en cierta manera le otorgó protección divina. Lo que los árabes llaman Baraka . A mí Dios me arrebató una cosa pero me asignó otra. Me siento protegido por el Señor, y tengo, en mayor o menor grado, cierta Baraka . Por mi persona ha cruzado la sombra de Caín. Cierto es que es una leyenda, o un fragmento de la Biblia. Pero he tenido verdadera protección de la divina providencia. No es que sea muy religioso. No he ido ni una sola vez a misa. Pero me siento cercano a Dios y a mis antepasados. Dos personas antes de morir me dijeron que me querían. No diré cuales son. Pero sí diré que las dos eran mujeres. Ahora que soy un pobre diablo no me quiero atormentar ni ser irreverente con respecto a Dios. Soy cristiano católico, pero no ejerzo, ya que los verdaderos rezos se realizan desde el alma ...