Los poetas
Los poetas tienen una causa indefensa y no es casualidad. Los poetas guardan un sendero sin esperanza en una danza desnuda y ancestral. ¡Ay! ¡Poetas! De toda índole, de toda causalidad, de la vertiente de apéndice y de desmayada aurora boreal. Poetas en el escarnio, de la carne y la sangre que bombea el mar. Ola a ola, salitre y brea, lumia, yodo y sal. Cultivan los poetas la rosa gualda y la glándula pineal. Cautivan los poetas su mortaja repleta de paz. Suspiro a suspiro lo llevan todo a un ritmo de metal. Entre tambor y timbal. Los poetas caen en el sin embargo esculpida de bronce su yugular. Hay poetas que no creen en la metáfora, ni en la hermética palabra del crack, ni en la folclórica plegaria de un patio particular. Los poetas no conocen efigies pero imaginan imágenes de inteligencia Artificial. Conocen el punto redondo, conocen la letra en el paladar, conocen la frase galáctica, y conocen la desnudez y la libertad. Hay poetas que se van, se van, y se van mientras corre e...