Capplannetta y su primer poemario
Hoy he tenido momentos de alegría. Un amigo me ha recordado un primer libro que publiqué más malo que un enemigo envidioso. Pero me ha gustado recordarlo. En ese tiempo estaba muy verde como poeta y aunque me contaron lo del Cuento de la lechera, no estuve bien asesorado. Yo empezaba a leer y acabé un poemario en versos endecasílabos blancos. La temática era incluso mala. Entonces o un poco después empecé a comprender que la poesía era algo más que unos versos de corte ripioso. Hoy me han mandado la portada en fotografía, la contraportada y la dedicatoria gracias a mi amigo Txema. Me alegra que lo conserven por que se editó en noviembre del 1999. Me alegro de que amigos lo tengan presente. Es un libro inocente, de un poeta verde (repito) y pagado de mi bolsillo. Mi padre y yo pedimos un préstamo de 450.000 Pesetas. La mitad fue para pagar una multa, y la otra mitad el poemario. El poemario me recuerda a esa época, es como un espejo. Yo era inocente, y quería cambiar el mundo. Pero...