Aquellos que se van
Es por todos sabido, aunque nunca está de más recordar. A todos aquellos que al fallecer se nos van. De nuestras vidas se nos van. Y no volveremos a verlos más. Es por eso que en esta vida hay que ayudar con tu alegría, hay que tratar de reír, gozar, comer bien, dormir mejor, y olvidar. Dar aquello que puedas dar. Es no perder a nadie tras el olvido. Pues nuestros muertos son nuestros recuerdos. Suena a tópico. Pero vivimos poniéndonos la zancadilla unos a otros. Y no entendemos que esta vida se nos acaba. Todos vamos a morir. La muerte está acechando como un vacío que nos deja la pérdida. Tengamos una cosa en cuenta. La muerte es un tránsito. Porque la leyes de la física nos dicen la energía ni se crea ni se destruye, se transforma . Nacemos para morir. Pero entre un punto a otro de estas dos realidades hay un tiempo en el que no podemos renunciar a vivir la vida. La vida es un paseo, un desfile de amor. Carecemos de libertades, tenemos nuestros miedos, y tenemos la capacidad de...