Pegatina
Hay momentos momentáneos en que te despegas de ti mismo como una pegatina. Te despegas y no sabes ni cómo ni porqué. El hecho es que al levantarte te sacudes y cantas. Pero en otros momentos eres precario de equilibrio y maneras de mirar. La gente, ¿qué importa la gente? Tienes que ser un alma completa las veinticuatro horas del día. Cuando algo falla a tu alrededor también fallas tú. Porque caes derrotado en el reloj de las auroras y los crepúsculos. Cuando te despegas caes en derroteros que no te hacen bien. Es bonito vivir en paz. Con la verdad de las mujeres que se entregan totalmente. Las mujeres son una costilla tan necesaria que alumbran en la penumbra de los días y las sombras. No es menester vivir enfadado, resentido y diletante. Tienes que intentar ser feliz aunque te queden micras de esperanza. Levantarte y no desfallecer. Esto, que suena a retórica, a veces es un aliento que te hace suspirar mientras la vida se hace lenta. Vivir para ambos mundos es un buen plan. Resp...