otredad
Cuando abras al cielo tu puro corazón debes saber que otra luz verán mis ojos, no importa de quién es aquella razón, tampoco si te quise mucho o poco, importa de quién es la quemazón, y no el dolor de nosotros, ni de vosotros, importa mucho que veas la sinrazón, y aquella paz que murió poco a poco, importa tanto que pongas sinceridad, Importa menos si miro y no te conozco, importa más que pongas en mí la pasión, ya verás la dulce alegría en todos los rostros, verás sueños de un azul en ebullición y aquello por lo que lo has dado todo, cuando la sed evites por verdad y amor piensa que partirás la mala fe en trozos, harás que se alargue tanto aquella voz un mundo para que no mengüe en otros, cuando no mires ni raza ni traza ni color gozarás de la paz de no ver nada de nada para ver de mano abierta la voluntad que ni es poco, ni es excusa, y es palabra, para mirar en nadie cualquier otredad y digas conmigo que ser mojigato cansa, cansa ...