Capplannetta camino al parnaso
Cuando me llegue la hora de la coronada victoria, ay, ni risas ni flagelos tengo yo como desquite, ni pavesas encendidas ni timbres de oro, ay, cuando me llegue el triunfo que jamás pedí de rodillas, cuando la gloria me lleve al parnaso y el corazón sea víctima de alegres cosquillas, No pretendo ser prepotente, petulante, presumido o pretencioso, tampoco déspota, cantamañanas al uso, iluso, cacaseno, epígono o jactancioso, ay, de mis quehaceres, en mi trinchera resisto, sé que en idioteces muchos su dinero han malgastado, también sé que eruditos y lameculos formaron secta plagada de ostracismos, pero vayamos al asunto in situ, cuando me colme de opio la endorfina del éxito aparecerás como una seta que no halló lugar mejor, ¿dónde estabas entonces cuando yo era pasto de agonías y pesares por las que mi cuerpo se estremecía? Jamás te vi sentado en mis medicinas, oculto tras mis décimas de fiebre, ni mis duchas calientes te encontraron salpicándoles el agua enjabonada, no vi ningú...