Capplannetta y la efímera alegría
Puede ser que para muchos la alegría sea algo que tuvieron antaño, otros la tienen de manera intermitente, y otros puede que tengan la alegría perpetua. La alegría de vivir nos es otorgada cuando nos acercamos a la paz y la vida con plenitud. Siempre me digo que no debo esperar grandes cosas de la vida, que la alegría es efímera, que la ilusión de la vida es un momento, y que se debe tener un motivo por el que merezca la pena estar vivo. Yo he sido de niño muy feliz, de adolescente he querido vivir deprisa, y ahora, a una edad adulta tengo pocos motivos para estar alegre. Pero ahí sigo. Dándole a la batalla de la vida lo mejor de mí, algunos veces lo no tan bueno, y otras veces entro en un estado de incertidumbre que me gana el pulso y me convierto en díscolo pesimista. Nadie dijo que la vida fuese fácil, aunque para algunos se basa en lo material, en mi caso me complace intentar poner en orden este caos y esta maraña de pensamientos en negro sobre blanco. Hubo un tiempo que fui feliz ...