El consuelo de nadies
Pienso que a alguien consolarán mis palabras impresas en esta web. Pienso en esos abandonados por la mano De Dios, y que sus familiares los dieron por perdidos. Niños perdidos que un día fueron sanos. Sacar del valle de la oscuridad no es difícil. Sólo basta con quererlo. No pretendo dar una de cal y otra de arena. Pretendo ser consecuente y dar voz a aquellos que no tienen voz. Que entre delirio y fracaso rotundo perdieron la suerte, la fe y la esperanza. Arrinconados niños en los sanatorios y los manicomios de todo el mundo. A alguien servirán mis palabras sinceras. Los arrebatados de cordura y coherencia son unos nadies que deambulan como ángeles del delirante preámbulo y vida presente de olvido desposeídos de cariño, calor humano, y amor. Digo bien, amor. Porque todos tenemos derecho a amar. Pienso en los locos de Alepo en Siria. Enfermos desposeídos de la misericordia de los pueblos, y del medicamento sagradamente necesario. Comprendo que mayormente las víctimas más numerosa...