una noche cualquiera
Llevas corrido el rímel de las pestañas, Te acercas patidifusa, sin mirada, Ya conociste todas las patrañas, Y llegas a casa semidesnuda, sin nada, Te alejan del fondo las marañas, Se divirtieron contigo, doliente bofetada, Es como entrar al bosque con telarañas Y encontrar allí tu alma inusitada, Vuelves aquí desde el lodo Y sabes que lo comiste todo, Aquí no queda ya nada. Vuelves aquí expectante, Tus pies ya no van para delante, Sin mirada y con alma inusitada. Salió cara la jornada.