Capplannetta y el atajo de la soledad
He titulado este post como “El atajo de la soledad” porque hablar sobre lo que voy hablar es muy habitual en los corazones libres y no tan libres. A veces estar solo no es el problema, resulta evidente que para algunos es la solución. Yo estaba predestinado desde que nací a la soledad, y eso mucha gente de mi entorno lo sabía. Yo lo descubrí hace unos años ya. A veces te casas, dibujas en tu sueño el croquis de una vida, pero el destino de la vida es caprichoso, y a veces te sitúa donde te corresponde. El hecho de estar solo no me diferencia demasiado de la gran mayoría, porque hay personas predestinadas a la soledad por mucho que luchen contra ello. He conocido personas que han montado una gran familia, familias numerosas, y han acabado en soledad. Por mucho que han tratado de luchar contra la pena de tener que morirte solo, al final han acabado solos. Otros, sin embargo, tienen el don de la compañía, porque les ha sido otorgada la gracia de esa dicha. El atajo de la soledad. Otra fue...