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Capplannetta hace una comparativa

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Hace unos momentos he escrito sobre un tema relacionado con la soledad, y la condena al ostracismo de la persona de Friedrich Nietzsche y su obra magna Así habló Zaratustra, tengo que decir que no me han dejado publicarlo, me lo han borrado. Debo decir que como a Nietzsche a mí también se me está castigando a la soledad y al ostracismo de manera impúdica, y debo también denunciar la censura a la que estoy siendo víctima. Nietzsche se volvió loco por reblandecimiento cerebral, o para ser exactos, encefalitis o megalomanía, y esa fue la causa de su muerte, ya que sus últimos días fueron en soledad absoluta en el sanatorio. Yo no me puedo comparar al gran Friedrich Nietzsche, pero estoy siendo sometido a un ultraje, a un acoso deliberado por tema de envidias hacia mi persona. La obra de Nietzsche es más importante que lo que a mí me pase, pero al igual que él criticó el Imperativo Categórico por parte de sus cobardes semejantes, y semejantes hombres corrientes en esta civilización de...

el espíritu de Nietzsche

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El espíritu de Nietzsche campa despechado por todas las redes sociales, porque ¿se hubiese vuelto loco de haber vivido en esta era? La soledad de Federico Nietzsche no sería la misma, seguro que se haría el puto amo de Twitter, donde con 140 caracteres le pondría a cada i su punto, a cada párrafo su impronta, volverse loco es demasiado fácil pero vale la pena apretarse las tuercas por un amor en la calle, un amor que te quiera y tú lo quieras, un amor que te haga sudar, que te haga gemir, que te saque de tus casillas, o que te haga reír. Vale la pena la locura del amor, esta, está prescrita por todos los psiquiatras, el mejor efecto placebo del mundo, que nos vuelve tontos, ñoños, calzonazos, ya no se leen los destinos en las palmas de las manos, se leen en las cremalleras de las braguetas, en la talla de los sujetadores, Nietzsche se moja en leche los mostachos, hace popó con plenitud, se parte de risa con el imperativo categórico, se descojona con el asociacionismo...