Capplannetta y su viaje en globo
Hoy, como el que no quiere la cosa, he cruzado un par de fronteras, fronteras punzantes que me estaban haciendo daño. Por fin el lunes pasamos a la fase uno, ya podré ir a ver a mi madre y a mi padre, son mis héroes personales. Por fin viajo en globo por páramos de negociador con la muerte, como en la película de Bergman. No he cogido el maldito COVID-19, aunque oportunidades las ha habido. No cantamos todavía victoria, cantamos mejor por aquellos que han sobrevivido, a los que fenecieron, la mayoría abuelos, cantamos un réquiem de rosas negras y crisantemos blancos para aquellos que nos han dejado, hoy, mañana y siempre. Mi globo es una bombilla, en esa luz habito yo solo. Es un globo que me iguala aunque el de mis semejantes sea aerostático y el mío un cristal compacto. Ya no son las metáforas como las de antes, no se prueba la fruta del amor con un templado verso en las entrañas de ésta tierra. Mi familia ha crecido, y no les voy a engañar diciéndoles que soy feliz, en esta vida ...