Capplannetta sabe que piedra que corre no cría moho
Los egoístas se alejarán de ti porque te encuentran tóxico. Los envidiosos verán tus faltas pero nunca sus errores. Los benevolentes creerán que su bondad está por encima de tu luz. Los que te censuran, o te envidian, o quieren hacerte perder los estribos, pero jamás podrán acallar tus náuseas hacia ellos. Los que no quieren oírte te llamarán resentido. Los resentidos jamás perdonarán tus errores. Quienes hablan de ti mal en público es que te tienen presente cuando están en soledad. La soledad es cosa para elegidos. No todos aceptan la soledad y los que no la aceptan tienen pocas luces en sus sombras. Te condenarán al ostracismo como instrumento de su venganza. Te llamarán loco los desequilibrados y se reirán de tu torpeza a carcajadas solamente los malvados. Los manejables siempre quieren ser varias cosas aunque, a decir verdad, sólo serán manipulables. Los incorruptibles se merecen la admiración, los corruptos se merecen gritar desde el pozo. Nunca un error fue tantas veces cometido ...