Capplannetta y el tabaco
Muchas restricciones recortan la vida del fumador, sea este empedernido o de poco fuelle. Yo creo que ya es la hora de que vaya dejándolo. Es muy fácil decirlo, pero lo difícil es lograrlo. Yo fumo mucho, pero si fumo mucho no es que yo lo haya querido así. Es debido a que antes me fumaba doce porros diarios y ahora no fumo ninguno. Al contrarrestar mi adicción a los porros de hachís he acabado por fumar para ocupar el vacío que han dejado en mí los canutos. Ya no tomo drogas, y me siento mucho mejor. Ya ni coca, ni porros y el alcohol para mí ha pasado a la historia. Tengo el vicio del tabaco. Que no es que sea poco, lo suficiente para ahogarme andando mucho, o quizá sea la ansiedad. Lo que sí tengo es fuerza de voluntad. Cosa que no sabía que tenía. Hay un factor que añadir en el aspecto del tabaco. Está prohibido en tantos lugares que ya no es igual de placentero fumar. Me ha pasado que me he encendido un cigarrillo después de hacer sexo y la chica me ha dicho que por favor no fumar...