Capplannetta ¿Cómo estás?
Estoy lo suficientemente loco para saber que mi mal no tiene cura. Me lo dice mi madre mucho: -Tú naciste sano. Y sí, nací sano y fuerte. Pero en este mal te puedes ver en el triángulo de las Bermudas y perderte con embarcación y todo, con todo me refiero a la vida. Estar, estoy bien, con respecto a la vida, pero como yo era no estaré jamás. Yo prefiero la compañía de la gente que me quiere, que son mis padres, por lo general, tengo amistades, aunque sé que moriré solo. Hubo un tiempo que la vida en mí era una vida muy distinta a la de ahora. Yo no soy un enfermo mental, a mí lo que me ocurre que tengo una personalidad dispersa. Y si soy enfermo de la mente no voy a cometer el error de lloriquear, de sentirme el único enfermo en la fierra, olvidarme del dolo frecuente. Estoy diagnosticado ¿y qué? No me meto con nadie. Tan sólo soy un árbol que poco a poco se secó. Estoy bien, cada vez mejor. Me cambié la medicación y ahora intento tener la paz buena De Dios. Esa que no se obtiene...