Ser pobre
Ser pobre, hoy en día, es una agonía fácil de llevar, aunque te nieguen la gratitud y la solvencia en cada suicidio del total esfuerzo. El pobre se traga la sopa como si fueran a quitársela. Sopa de fideo que se seca en los frigoríficos que solidifican el grano y el cereal arraigado en el hambre como una plegaria desnuda de locura en un mundo que nada más que dinero quiere. Ser pobre, pobre de aquel que siendo pobre desprecie el pan de la mañana en la noche que lo endurece. Soy pobre pero generoso. Demasiado generoso para la abnegada justicia que lo contamina de ruego y sombra. Ser pobre te hace esclavo de un patrón, de un capataz, de un mandón. Soy lo que se desprecia sin compasión, soy lo que no vale la pena, porque no hay nadie más pobre que el que piensa libremente y no duda en verter una flor destrozada como regalo del monstruo. Soy pobre, sí señor, porque he nacido severamente pobre. Porque mi trabajo es valor sin fruto, y una plegaria dormida ante el obispo que tiene tende...