Por amor a los libros
Si no hubiera encontrado la compañía de los libros, sería seguramente, un energúmeno o un pusilánime que no supiera saber de qué hablar o de qué callar, o de qué reír y de qué llorar, o tal vez estaría en un abismo sin saber bien cómo echarme atrás para eludirlo. En papel tengo un centenar de ellos (quizá doscientos), y unos cuatrocientos en formato digital. Sé que estas cifras no son nada con respecto a la cuantía, pero tengo los libros fundamentales. Pero mi verdadero valuarte literario es la búsqueda de PDF’s en Google, o buscar la verdad contrastada a través de la inteligencia artificial, o la wikipedia. Si no hubiera encontrado el mundo de los libros, estaría en un manicomio, o tal vez estaría gritando a unos o a otros sin un porqué como excusa. La soledad para mí no existe gracias a los libros. Pero tampoco tendría el maravilloso tic de la escritura, si no hubiera Internet. Empecé a escribir y leer en 1996, y desde entonces ahí ando, reconociendo mi poco talento ante el tal...