Capplannetta, cuando un poeta
Cuando un poeta habla mal de otro o es envidia, o es que este poeta que habla tiene aires de grandeza. Como decía Nietzsche, cada poeta escribe su propia realidad . La realidad de un poeta no puede ser igual a la de otro, salvo en casos que este poeta sea un epígono. La competividad entre poetas es antigua y prejuiciosa. Ya desde el Siglo de Oro había disputas y peleas retóricas por la envidia y la inquina hacia un poeta al que consideraban adversario. Yo no quiero entrar en disputas verborreicas que no conducen a nada. Sin embargo, en lugar de hermandad y el hecho de ser humilde conduce a los poetas hacia el escarnio deliberado, y eso se traduce en nepotismo y argucias de bajo copete. Yo no creo en la competición entre poetas o prosistas. Considero que esto no es un concurso entre rivales y proxenetas de la palabra edulcorada con retahílas derivadas de la superioridad que se dan muchos poetas tan solo por el hecho de concursar y merecer un premio. Los mismos que critican los concursos...