zero a la izquierda
Yo nací para ser un héroe amaestrado, con ínfulas de no apartarme ni un milímetro del cuaderno milimetrado, saqué la punta a lapiceros, a rotuladores capé sin asco, rompí mapas, fumaba en el patio, mi futuro prometía e iba camino de algo. Yo nací para ser héroe apaciguado, a más de un límite violé traspasando rayas de consenso imaginario, más de un suspenso redondeé por que redondear es ponerle grado a números que sin par y sin impar imparables contaban cautos la cifra en un avatar de dedos en manos estirados, contaba con el manual de malísimos usuarios, que buscan en el ocio escolar bostezar y pensar en blanco, cafre y fracasado escolar, al fin llegué a ser algo, arte en el libro en el que dibujar el retrato del seis y del cuatro, ensayo de firmas y tachones sin más, recreo siempre castigado, hice carrera con las notas sin firmar, no aprendí más que lo que quise con tesón experimentarlo, no me dejaban encontrar mi lugar en la ciencia de vivir sin dar palo, ya sé que fui un trozo ...