Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como sus caprichos automaticos

Capplannetta y sus caprichos automáticos

Imagen
Ni yo ni mis antepasados vimos ni una diminuta brizna de sangre ni en Tenochtitlan ni en la batalla del Ebro, pero sí se nos escapaba la vida como agua derramada como de manos que se cierran, como viento salvaje, caprichoso y molesto, hostil e indómito. Trato de vivir sin imitar a los dibujos animados, esto podría llegar a ser un serio homenaje a la solemne seriedad del frac, manantial de agua tibia y también salada, soldado de plomo que no sabe el porqué ni el cómo se rompió una pata en un lugar de Sant Colom dels Coixos, un cantar primero es el sonajero y un palpitar pequeño en la quietud sin dueño, un niño de goma espuma con el pelo de lana, un jardín del mañana con un estanque repleto de ranas, tengo cuatro dedos que son niños, tengo cuatro dedos sin cariño, por la soledad del bosque vi un jilguero cantar, el jilguero cantaba y cantaba sin más, cacé al jilguero con liria de muérdago y se le ensuciaron las plumas de pegajosa liria, se las limpié con agua y aceite y ese jilgu...