Carta a unos niños de la generación Alfa
Cuando la vida te defraude y no salga todo a pedir de boca, por favor, no te rindas ni te sientas desolado. A veces la vida nos condena a todo lo contrario, a no creer en nadie que piense diferente. No te rindas jamás, aunque la vida te erosione, no tires la toalla porque los hombres han sido niños. Niños con sus deberes y también sus prioridades. Niños con sus derechos y también con sus virtudes. Perdona mi lenguaje, pues te quiero tanto, que no te lo imaginas, sé un niño amable, aunque seas parte del todo. Aprovecha lo que te sume y olvida lo que reste. Cuida de tu hermano, respeta a tus abuelos, no digas lo que piensas, aunque tengas ganas de hacerlo. Un niño ahora debe jugar y ser aventurado. Jugar es una aventura y algo maravilloso, que te servirá en el futuro, y dará sus buenos frutos. Haz caso a tus padres y perdona a quien te ofende, comprende a quien te mal interpreta y mantente siempre en tu sitio. Hay momentos en la vida de los que no existen respuestas, porque tal vez...