Capplannetta y su cabeza
Tengo mi cabeza sin sombrero, aunque un millar de pájaros nutren mi sed de colores. Soy lo que quiso Dios que sea. Un marinero con sabor a sal, amargo mar yo gusto, y mi olor es de brea. Les hablaré de este objeto que viene a ser mi cabeza. Pesa cuatro kilos y podría ser plana y también plena, o de ninguna manera, sea como sea. Tengo en la cabeza un pellizco de uña que al tallo aprieta, tengo mis hermanitos, distintos a mí quizá ustedes los vean. Me peino con los pelos de punta, me aseo cuando sea como sea, se ponen en remojo mis carnes tibias que de cal en el agua se mezclan. Mi cabeza es un rompecabezas, un amuleto, un enjuto mojamuto sin ser violeta. Mi cabeza es sutileza, sabedle lo que termina y de lo que empieza. Sabe lo que es un lugar de costado y un migar sin amigos mi sed regresa. Empieza a vivir empieza, a vivir comienza desde el arcoíris al amarillo, cian y magenta. Mi autorretrato es sutil y a veces no tiene vergüenza. Mi autorretrato es de abril, en la Noche de Walpurgis ...