Capplannetta desde el pozo
Ha quedado claro hace tiempo ya que estoy solo. Llamo a mi madre, no me oye, llamo a mi padre, tampoco, llamo a mi hermana, llamo a mi hermano. Y nada. Todos tienen una vida alejada de la mía. No sé ni cómo ni cuándo me metí en este pozo del que nada bueno sale. Los amigos, son gente corriente, gente especialista en el consumo de risas y algarabía. Llamo y llamo, y nadie me escucha. Volvamos a empezar, demasiado tarde, contesta la voz de la conciencia. Hagamos algo para morirnos de la risa, ya no tienes gracia. Repitamos la primavera de antaño, ya eres demasiado viejo. Evoco a Reinaldo Arenas y me digo: -Todos sufrimos la angustia del largo equinoccio de invierno. Llamo y llamo desde el pozo. Me invento una nueva manera de vivir y de morir. Ando toda la casa, de la cocina a la alcoba. Cuando era un hombre casado estaba realmente solo. Se acerca mi madre al pozo y me dice que no estoy solo, que existe una conexión HDMI en la que puedo ver cine, soñar y reírme. Pero eso tendrá que ser en...