comer con las manos
El señor Jorge estaba siempre que sí los socialistas, que hay que hacer la revolución, que aborrecía a Stalin, y prefería a Trotsky, aunque eso lo decía ahora, ahora que el telón de acero había sucumbido, al igual que la URSS, y toda la mandanga. Y me preguntaba: -¿tú que eres, de izquierdas o de derechas? Yo le contesté: - que le digo que yo soy apolítico, no creo en la política. Y el contestó: -Pues eso está mal, la juventud debe tener ideales por los que luchar. Llegamos al destino y le ayudé a llevar los tablones, pues pesaban mucho y el hombre estaba ya mayor. Mientras tanto me iba diciendo: -venga ánimo, que te voy a llevar a un sitio a comer pollo a la brasa, buenísimo. Yo le contesté: -¿A comer pollo a la brasa me va a llevar? Yo creía que íbamos al Ritz. Él se reía y me decía: - Esta juventud sin ideales, al Ritz nada menos, ¿crees que soy millonario? Y yo le afirmé: -Tiene usted más dinero que los zares de Rusia. Y él riendo y cansado me dijo: -A esos de nada les sir...