Lo que sé de la vida
Lo que sé de la vida, lo sé, por las veces que he estado muerto. Me han hecho la pirula, las pirulas me han hecho desconfiado, y la desconfianza me ha causado estragos, ser un mal pensado, y enemigo de mí mismo. La vida me ha enseñado que la raza no tiene nada que ver con la clase. Se dice a menudo: —Existe gente con clase y cierta clase de gente . Yo no soy de la realeza precisamente, pero tengo más tiros pegados que soy más viejo que el hilo negro. Soy libro abierto y soy legajo, también pergamino. Lo que sé de la vida (repito) lo sé por la muerte. Nadie puede hablar de la muerte, porque los muertos no hablan, aunque algunos cuenten trágicas y medrosas historias. Lo macabro de esta vida es que hay mucha gente viva que está muerta. Es como una broma de mal gusto. Lo que sé de la vida: Es no dar concesiones, ni hacer confesiones, pues lo que no quieres que se sepa debes no contárselo a nadie. La gente vulgar es siempre superficial. Una vez, cuando tenía sobrepeso me dijeron que e...