Nana en prosimetrum
Duerme, anciano duerme, entre la culpa boba y los hospitales. Duerme, señor mayor, para que mañana veas al sol. Imposible es esta nana, porque usted, señor, despierto sabe del problema y conoce bien la canción. Duerme, viejito duerme, entre el olor de farmacia en habitación sin televisor. Duerme, anciano duerme, a pesar de arrugas y cansancio atroz. Duerme, en el lugar de Dios, aunque no sepas de religión. Si tu agonía dura más que las dos vueltas de tu reloj, que sepas que no hay pena sin su dolor, no existe rosa sin espinas ni olor. Duerme, viejo en la voz, tose si has de toser, que se conmueva tu corazón, con la risa de los descansos y las ganas de satisfacción. Un anciano es veterano del legendario histrión, un anciano deja aquí sus riquezas, la vida entera y una misión. Del amor santo, el amor de Dios, tus labios secos, tu piel cartón, y esta nada dulce sin frivolidad y sin temor. Te espera lo que a mí me espera, en los meses de invierno, en una habitación. Duelen los hechos, due...