Te recuerdo a menudo. Y más ahora, después de haber leído que Ferran Adriá está por Perú, y después de haber leído en una entrevista de un periódico peruano donde hace unas declaraciones acerca de la nueva ola de cocineros noveles peruanos te recuerdo más que nunca, siempre lo hago cada vez que hablan de cocina. Recuerdo tus recursos en la cocina. Así nos hemos quedado, como en la foto, como dos pollos pelados y penetrados por una botella. Las patatas son la guarnición perfecta para recordarte aún más, tú sabías lo que me gustaba. Se acerca el aniversario de tu muerte. Allí dónde estés este pequeño homenaje. La foto es un regalo, a veces mi manía obsesiva de guardarlo todo tiene su efecto. Este poema también es otro artilugio que he guardado. TENGO HAMBRE, MUCHA HAMBRE (de ti) Necesito del bendito sabor de la vida, necesito probar de tu buena sazón, degustar siempre de tu sazonada comida es labor que no olvida nunca el corazón. Degustar tu lúcuma desconocida, saciarme la...