Capplannetta lee
Existen muchos escritores en mi cabecera de lector, los hay que me gustan por lo que escriben y no me gusta como son, y a la inversa, me gustan los que tuvieron vidas extraordinarias y no me gusta lo que escribieron. Por ejemplo, Ernest Hemingway, este escritor me gusta cómo vivió, aunque no como murió, pero no me gusta tampoco lo que escribió. Ya sé que hay millones de personas que les gusta mucho, si no vayan a los San Fermines, aunque cuando inventen la vacuna contra el coronavirus, sí la inventan, claro. En Pamplona (Iruña) pude comprobar lo que se le quiere a Hemingway, me gusta cómo vivió, ya que vivió a cuerpo de rey, tanto en España como en Cuba, ya que allí en Cuba también dejó su impronta. Viajó por África y Latinoamérica, en fin, una vida aventurera, de ahí sus novelas. El ejemplo contrario es Fernando Pessoa, no me gusta demasiado como vivió, aunque sí su obra. También me gusta como vivió y escribió Azorín, Pio Baroja no tanto como vivió y sí lo que escribió. En el plano...