decrepitud
¿Te crees acaso que estás libre de la decrepitud? Los ancianos saben que todos a su manera tienen una decadencia dispuesta a los pies como una sombra que no se aparta por mucho que la intentamos omitir. Muchos dicen aquello de morir joven y dejar un bonito cadáver, pero hasta Marilyn Monroe siendo joven en la mesa camilla del anatómico forense dejó un cadáver sin luz y sin su cara angelical. Aquellos que comprenden la oxidación de la materia comprenden que no hay refugio con envase al vacío para la solitaria verdad casi lejana que los relojes acaparan sin remedio. No, hoy en día la belleza es un éxito que evalúan aquellos que no la tienen, por que aquél que aprecia su propia belleza es un ignorante de su propio cadáver, de su floreciente moho verde como el del pan blanco. Se acuesta una nueva muerte cada noche a nuestro lado pero es millones de veces la insistente muerte la que nos depura la soberbia con su esqueleto disparado a quemarropa. Nadie quiere la fealdad de las tullidas ...