Consuelo de nadie
Si alguien quisiera saber el mal que padezco solamente hay que imaginarse una temporada en el infierno . Mi infierno es totalmente psicológico. No estoy habituado a según qué cosas. No tengo consuelo de nadie. Y no es porque no estén dispuestos a ayudarme, sino porque hablo una lengua distinta en un mismo idioma. Estoy cada vez más cerca de la locura. No, no es por la soledad, en realidad la necesito. Es cierta crisis nerviosa. No aguanto el verano, en eso me parezco a mi madre. Pero en realidad creo que mi soledad es un tránsito hacia algo mejor. No soy el único que lo pasa mal. Hay otras personas también que sufren en silencio su crisis existencial. Les causa vergüenza confesarlo. Y los entiendo. Aquellos que viven a pesar de lo difícil que es vivir, tienen, algunos, un consuelo entre la gente cercana y las amistades. Yo tener tuve bastantes amigos, pero llega la edad de ser selectivo. Escondo mucho por compasión hacia mi familia. ¿Qué me puede ocurrir que no me haya pasa...