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Cabeza bien amoblada

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  Una cabeza bien amoblada es aquella que tiene dinero o propiedades que la hacen interesante a ojos de suegras y suegros. Si no tienes cosas en el aspecto material para ellos dejas de ser una cabeza bien amoblada. Yo, que he sido un hombre que ha pagado por publicar, por tener literatura para guarecerme del mundo y su despotismo. Ahora que me han cambiado los muebles de sitio, no me acostumbro a la oscuridad y tropiezo con mis propios muebles en desorden total. Mi única riqueza son los libros. Esto no me hace tener una cabeza bien amoblada. Esto me hace ser un casposo que nadie quiere en la cena de sus casas. Una vez tuve un gran sol en mi mirada, aquel por donde se asomaban curiosos los hombres de la noche y las extrañas criaturas. Cabezas bien amobladas las hay, pero pertenecen a idiotas con el sentido de la propiedad muy agravado. No tengo vértigo en la luz, me deja mi psicosis pasando frío en las calles. Las calles ríen porque es fácil reírse del que nadie quiere, Es fácil mor...

Lo mejor de los libros

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  Lo mejor de los libros no es que puedan cambiar a la humanidad, sino que pueden cambiar a personas, a una persona, para cambiar a través de esa persona, a buena parte de la humanidad. He encontrado escritores, a veces en libros, y otras en vídeos, a escritores como Héctor Abad Faciolince. Este escritor es una buena persona conmovedora que se presenta conmovido. Con su voz temblorosa y aterciopelada, consigue trasmitir verdadera paz. Es justo, es elocuente, es valiente, y una cosa importante, no se ha corrompido ante la muerte de un ser querido. Las personas nos corrompemos por muchas cuestiones, pero hoy en día, no corromperse ante la muerte de un ser querido es ya un acto revolucionario. Porque la vida, como bien dijo Lorca, no es buena, ni noble, ni sagrada. 

La Navidad es un negocio

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La Navidad es un instrumento de venganza de aquellos que lo tienen todo contra los que menos tienen. Esa gente que vive en la calle son víctimas de la Navidad. También esa gente que no tiene familia, son la presa fácil de la Navidad. Hay gente que se va a los países árabes para perder el rastro de la Navidad y lo que eso conlleva. La Navidad es el lugar donde las clases medias quieren volver una vez al año. Cuando hay una silla vacía nada es Navidad. La esperanza se vuelve hueca en la anestesia de la Navidad. La Navidad es de los niños, pues ellos ven abierta la explanada del capricho y el chantaje emocional. Hay niños que no conocen el espíritu navideño, ese espíritu corroe la putrefacta verdad de los te quieros. En la Navidad todo el mundo es agua potable que fermenta ante la soledad. Estar solo, no tener turrón, no tener marisco, tener y no tener, ese es el logro de nuestra Navidad. Nos agarramos a los créditos mientras se mean en la sopa de todos los pobres de este mundo. Ahora, yo...

El eco de los deshonestos

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  Me puedes llamar analfabeto, pero yo no he matado nunca nadie. No como tú, matachín de tres al cuarto. Yo no escribo de Internet, yo soy un testigo de este tiempo, soy la esfera que le falta a tus relojes mudos ya sean de Cartier o Rolex de bambolla. Y tú eres testigo, el único testigo que proclamas la voz del clorhidrato. Haces apología de mis trabajos,ya que tú no sabes ni lo que es una arroba. Hazte la cirugía y vete a respirar aire, un aire que te haga bueno. Que te haga humilde, que te haga peculiar soborno hacia los coimados tombos de los bulevares. Eres tú el testigo de una España decadente y sosa. Como una sopa insípida. 

Capplannetta y los buenos amigos

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  Un nuevo despertar acude a la luz de mi hogar, y me digo, soy digno de este amanecer sin huella, de este amanecer que se disipará de crepúsculo de sombras, y ya no habrá motivo para cantarle a la noche y sus cosas, sus cosas que aprecio, y que me gusta mirar a la cara teniendo la conciencia tranquila. Un día me acusaron y me calumniaron los casposos que en todos los lugares merodean. Tengo miedo desde entonces a los malos entendidos. Algunos te acusarán de cobarde, pero más cobarde es aquello que no puede beberse, que no puede tomarse. No me quiero morir, se lo digo a mi madre, me encanta la vida, pero a veces no hallo la plenitud de la alegría ni los amores que valen un sueño. No quiero muerte para nadie, pero ella llega como un paseo que haces, el último de ellos. Como poeta de Torre-Romeu quiero vivir aquí y nunca, jamás sería un delator de ningún vecino. Pueden llamarme cobarde, pero yo soy valiente cuando tengo que serlo, y cobarde cuando no debo serlo. El miedo ha hecho de ...

Capplannetta duda

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Ayer le pregunté a mi padre: -Papá, ¿cómo se combate el miedo? Y él me contestó: -El miedo se quita enfrentándote a él. Y yo le repliqué: - ¿y si el miedo está en la mente? Y él dijo serio y convincente: - Con miedo no piensas, el miedo es libre.  Mis padres me dieron una infancia y una adolescencia buena, más que yo a ellos. Mis padres poco a poco están intentando que yo mismo me enmiende. La vida no ha sido muy generosa conmigo, mejor decir mi naturaleza. Nadie es el culpable. Mis padres no han perdido sus esperanzas. Paso a paso voy llegando gracias a mis padres. No quiero que piensen que soy un hijo de papá y mamá, pero si lo piensan el pensamiento es libre. Tengo que enmendarme y seguir mi rumbo. Siendo hermanos de padre y madre ¿cómo es que la vida me ha hecho esta putada? Yo digo como la rumba de Tony el Gitano: mi libertad la cambiaría por formar un hogar, y ser un hombre como los demás, yo soy así, yo soy así. Pero Dios pone a cada uno en el lugar preciso. He vivido una v...

Carta a un buen amigo

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  Tengo grandes esperanzas puestas en ti, pero sé que te hago daño, tal vez sin querer, sin proponérmelo; que te crucifica mi forma de ser, que te tortura mi diferencia crepuscular, el latido de mis párpados, la ceguera que me ata, el reguero de mi sangre hacia el destino. Eres bueno y noble, notable donde los haya, te quiero y te digo que de tarde en tarde vengas a verme, aunque yo no te vea, aunque veas en mi mirada un clavel marchito. Creo en mi débil esperanza, pero es imposible esperar ya lo que seguramente vendrá, no obstante, no es imposible tu anhelo. Yo soy el esclavo de tu nombre, porque despiertas dentro de ti una ilusión nueva puesta en mi sed que revienta de diabetes, tres veces en semana, impostura tras impostura. Cada vez que hablamos buscas en mis entretelas de invierno la alegría dentro de mí.  Buscas algo que yo puedo darte, que puedo ofrecerte, aunque no me encuentras, yo busco algo en ti que no puedes darme a estas alturas de la vida. Y te decepciona que ca...