Entradas

Esta muchacha

Imagen
Esta muchacha sonríe de cualquier manera y en sus esbozos dibujan tres mil palmeras, con sus hojas de palma curvadas y sumisas que revolotean al viento firme en escuadra que elegante sisea, esta muchacha abre caminos con una llave, que nadie conoce, nadie la sabe, esta muchacha brinda a los años un ser perplejo y reúne corales como amuletos, esta muchacha destapa mil carnavales, entre verbenas de  vino donde brindan las gentes de otros lugares, esta muchacha sabe que mañana empieza la primavera, entre suspiros que brotan libres de hierbabuena, esta muchacha renuncia al peso del mundo y a la rabia roja de los iracundos, esta muchacha se viste de cualquier sábado y sabe cual es su reducto, entre la fecha dorada y el pálido rumbo, esta muchacha hermosa si se equivoca, le pone veinte cerrojos a cada centímetro de boca, esta muchacha sabe comerse su sopa, porque ha comido recalentado para que sus hijos delicados no comiesen las sobras. Esta muchacha se persigna sin persignarse, se ...

subdesarrollados

Imagen
En la última quinta del jirón Pachamanca se ha descubierto un hito ancestral, se ha descubierto bella luz de oropeles en la mesa de la sala de los Huamán, se ha descubierto el hambre eterna de los chanchos, de los perros del campesino, y del mundo azul, se ha descubierto breve telaraña en la sopa, y una quijada de cucaracha busca largo latido en la despensa. También se ha descubierto que el hombre pasa hambre, que sufre cuando le hacen daño, y que todo lo que le queda en la vida es llegar a ver voltear el día tumbado en su cama. Tienen un cansancio de nadir derrotado que le provocan los chupatintas de ministerio. Tienen una mirada fulminada por julepes sonrientes entre jalón de ordeño y la jalonada inercia de las tenazas, por desidias vestidas de códigos de barras e ingredientes, por aromas de fritangas soberanas y lujos en la anochecida de los esbozos. Sufren como sufre la Tierra. Respiran como respira la vida y aman como los hombre...

sin recreo

Imagen
Y redundo en aquella página donde un niño se quedaba sin recreo, trauma de siete filos, moneda que nadie ahorra, lágrima de nadir entre el asfalto y el barranco, musa que gime en la gallera abandonada, porque tú fuiste tú constante y no sonante, y vuelves a mí hecha una refugiada de nuestra derrota, las veces que te oí cantar esa canción en la paz de tu habitación son las veces que me apresuro a compadecerme de mis recuerdos. Como perro callejero ya no ladro a la gente que pasa, me aparto las moscas mordiendo al aire, y resido ahora en la antepenúltima hora mascando el mundo que me da de comer. Sigo siendo aquel peregrino sin camino, tú cambiaste tu soledad por sangre, te quiero y eso a nadie más le duele.

espinas en el corazón

Imagen
Me señalarás, me acusarás con tu dedo delator en una página en el aire, pero jamás te atreverás a escribir mi epitafio en el mármol de mi lápida. Te atreverás a pegarme monigotes como sanbenitos en las canciones que suenan a mal de muchos, pero callarás cuando me veas florecer en primavera, incluso te comerás mi fruto en verano. La noche busca alivio en la patria del vino, que es el fermento en los toneles, sin embargo, mi corazón no olvida las espinas remotas de mi mañana sufriente.

Bill Evans al piano

Imagen
Cuando escuché y videé algunos conciertos ofrecidos por Bill Evans en la televisión estadounidense no me percaté quien era este hombre delgado con gafas de pasta y su cigarrillo en la boca omnipresente, él con su peinado con la raya al lado y engominado tocaba el piano de manera ambiental, podías estar comiendo y bebiendo y su música parecía como sacada de una película, y ésta, su banda sonora original. De él me gustan varios temas, pero lo que más me gusta es un disco llamad o Coffee and Cigarretes, en este disco se hace evidente lo que decía antes, se puede estar en un restaurante comiendo y bebiendo y su música ser parte de una banda sonora (la de los comensales) donde los figurantes o deleitadores de su música son parte de una puesta en escena, ya que mientras se graba el disco aparecen sonando vajillas y cubiertos como si Evans tocara el piano para gente en un restaurante. Decía éste que la música jazz era la nueva música moderna clásica del momento, pero con una diferencia, ...

NANA DEL CELEMIL

Imagen
Con la prisa llevas risa y un juego infantil, De mañana es esta nana Y tu actitud pueril, Ya no importa nada Si despertó en abril Ahora lo que importa Que es otoño allí, Con la erre, erre que erre, mi niño se duerme entre lo baladí y naderías de siempre duerme, mi niño duerme, Tú cuentas ovejas dormido hasta mil, Con las uñas rascas suyas Las de Celemil, Celemil, Celeminajo,  Haz de quien madruga Un legañoso y un andrajo, De verano es esta nana Con o sin tu desparpajo, Yo quisiera mañana  Muy de mañana  Bajarme sonámbulo abajo,  cuando de noche subo arriba Abrir los párpados me cuesta trabajo, Con la nana muy de mañana has de dormir Y pasarla mejor en la cama Las de Celemil,  De mañana es esta nana Y duérmete tú mi niño con Celemil,  Ya no importa nada Si despertó Celemil, lo que importa A nadie importa, vete ya a dormir. Levántate a las dos Como lo hace Celemil, Que la mañana...

termina el año

Imagen
Termina el año y yo he perdido la esperanza varias veces en los doce meses.  Empieza un año y termina este y otro siguiente también terminará.  Todos como libros que pasan entre lo que miramos con un principio y un final. Como lectores de nuestra existencia vemos nuestro vértigo cruzar abismos y una azul velocidad reptar por el asfalto.  Aferrados al simulacro pactado de la fiesta nocturna nos preguntamos porqué los suicidas se han ido antes. Dejamos ceniceros llenos, platos vacíos y copas agotadas y vemos los años correr como una tortuga que va lenta pero segura en su peregrinaje. 365 días con sus noches pasan por nuestros ojos, el tedio no se ha ido todavía ni tampoco la paloma exhausta, por ello brindamos y en ese brindis la agonía de los relojes segundo a segundo nos late adentro, nosotros buscamos en el exterior, sabemos que hay algo fuera, allá a lo lejos se escucha una música en altavoces y luces alumbran de cara al cielo, vámonos allí, allí buscamos al duende...