El negro del bolero



 He cogido este título de un libro de sonetos mío publicado el año pasado por Vitruvio. En el verso digo: —me meces entre el negro del bolero… el libro lleva una manera clásica de llevar los sonetos, aunque esta no sea la aceptable según el ensayo de Vicente Luis Mora que se titula Singularidades. Donde hay un capítulo que hace crítica de cómo presentar y cómo no, un poemario a concurso. Los sonetos, a diferencia de los de Jaime Gil de Biedma en Las personas del verbo, van titulados en mayúsculas, aunque los de Gil de Biedma sean mejores, todo hay que decirlo. Al bailar un bolero es cosa para tomárselo en serio, ya que el amor es un asunto serio. Pero más serio es el asunto de la poesía. Un buen bolero ya sea de Machín, de Moncho y Nat King Cole, tienen su negrura marcada como un naipe. Aunque para mí, como para muchos es un juego esto de bailar bolero (que nunca lo hice) como también el amor en sí. El poemario de sonetos se titula Media foto de los dos, y es un libro donde expongo mis mejores sonetos. Me explayo y se lo dedico a mi amigo Lluis Ricart, siempre en mi recuerdo. Es un libro nacido después de un divorcio temido. Aunque luego te des cuenta que no es tan horrible divorciarse. Peor son otras cosas. Tengo que decir que la imagen del anterior verso, es sin duda, una gran imagen poética, pero yo y mi ex nunca bailamos un bolero. Y hay que decir que el bolero tiene algo de negro, como la noche, sutil y silencioso con una cadencia de pura armonía. Recuerdo, eso sí, los discos de vinilo, discos que deben estar ya perdidos. En fin, que échenle un vistazo a esos sonetos, por si les interesa.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Neodimio

Actividades Antiamericanas

El mejor antidepresivo