hijos del instante
Tengo tantas cosas que decir y a la vez
tantas razones por las que callar, que no me queda otra que conformarme, eso,
antes de que me llamen resentido, megalómano o soberbio, no me queda otra que
luchar por lo que no siento, si lo hiciera al contrario tendría a los que más
quiero en contra, y eso acabaría conmigo. Existe tanta gente que vive en una
contradicción que podrían hablar del revés y caminar como los cangrejos, no me
importa lo que diga la gente, me importa lo que piensen los que de verdad me
quieren.
***
Hay gente que denomina a otros
hipócritas, pero yo no los llamaría así; una, por respeto, y otra, por que les
entiendo, simplemente se cuidan, y los que los llaman hipócritas desconocen lo
que cuesta muchas veces cuidarse. Cierto es que hay muchas clases de
hipocresía, pero la que se ejerce para cuidarse es digna, es admirable y es
muestra de una inteligencia y fuerza emocional que los déspotas que les llaman
hipócritas debieran aprender de ellos.
***
Conozco ciegos que quisieran ser sordos,
y he conocido sordos que hubieran preferido ser ciegos. Conozco a hipócritas
que dicen la verdad en broma, y a hombres sinceros que mienten en serio, los
dos pretenden cuidar y cuidarse, o todo lo contrario. Conozco a listos que se
hacen los tontos, y a tontos que se creen muy listos, también conozco a guapos
que quieren ser guapos, y a feos que envidian a los guapos, pero también hay
guapos que quisieran pasar desapercibidos como feos, estos, son guapos y
bellos, por que existen los guapos y los bellos, los bellos no necesariamente
han de ser guapos, pero no son feos. Yo, a medida que pasa el tiempo, cada vez
me conozco menos, quizá tenga que empezar a cuestionarme lo que soy. Yo
quisiera volver a la inocencia pero con la conciencia que tengo ahora del
pasado.
***
Sube el coste de la vida, de la cultura,
de los artículos de consumo, de los alimentos de primera necesidad. En los
países desarrollados no es de extrañar que los indios se suiciden, y los
mestizos acaben con depresión nerviosa. Conocí a alguien una vez que no sabía
lo que era la depresión o la ansiedad, cuando conoció el país, o uno de los
países donde la diagnostican a diario ya fue demasiado tarde. Con la crisis el
índice de delincuencia se dispara, por eso las gentes con lo necesario para
vivir tienen miedo de salir y cuando lo hacen siempre van con el dinero justo,
cuando contemplamos los naufragios en los hogares vemos una luz que nos
consuela, es duro, sí, y da mucho asco comprobar que te alegras de no ser tú la
víctima del bombardeo de miseria, te alegras y tu conciencia a la vez te
devuelve una sucia arcada, una arcada de asco, por que la miseria y la mugre
corre silenciosa en lugares aledaños, nos alegramos de no pisar nuestra mierda,
pero lo más triste de todo y lo que más miedo da es que somos espectadores de
las tragedias en el mapa mundi mientras comemos la plegaria apestosa del
fracasado. Y admiramos al ganador como reflejo inalcanzable de las promesas que
lanzamos al mar, lo que la gente creo que parece no sospechar es que el ganador
también atufa su derrota en la zona solitaria que nadie ha visto. Ganar o
perder son espejismos.
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