Capplannetta y los colores
Yo, que me bordé todos los colores del mundo en mi entraña para encontrar a Dios. Yo, que me esforcé en no llorar a través del que me ve enteritas las carnes, ya que la noche no tiene paredes. Yo, que asumí mi derrota después de haber vivido en el azul de algodones y me convertí en la oscura promesa oculta de los magos del momento. Yo, que quise ser todas las personas y ninguna de ellas me mostró su corazón, es más, me negaron darme la mano, y él desprecio me llevó a mi prisión del destino. Yo, que di y que no di, que soñé con el amor morado de los besos de raza pura, como etíopes mujeres que pregonan su amor de desvelo. Yo, que aprendí de la amistad, que entregué mi corazón, para nadie llegó a ser, pues eso no tiene hoy importancia. Yo, que tengo una soledad de silencioso cementerio y la campana de cristal se rompe, con la compañía de los que se ríen del agua tan mía estancada. Yo, que fue títere y fui marioneta, que fui payaso y fui héroe de la mentira. Yo, que no creo en los salva p...