el agujero
Muchas veces me he preguntado por aquella inocencia y antes de meterme en el agujero he hablado con los topos miopes y ellos me dijeron que llevaba las llaves en mi corazón, pero a veces mamá las cosas no salen bien, salen torpes y torcidas como la artrosis del mundo, de igual talante, con la misma presencia, quisiera haber tratado de ver mi futuro aunque sería imposible que yo hubiese zarpado un velero hacia el agujero, muchas veces me he preguntado por la inocencia del pájaro jilguero y con los años lo he visto en jaulas, jaulero enjaulado, atrapa, atrapa tu nombre de pila y lánzate hacia la aventura, pues en la aventura está el poeta joven y no en la sucia promesa que lanza el novio ante el sacerdote, esclavo de mi paciencia, he contado los minutos arañando la pared del fondo, y he preferido siempre volar al sur, quizá Toumbuctú tuviera una gran sequía negra, y los vegetales alimentos se obtuvieron de la guerra de la clorofila, donde amputados miembros sin sol ya en sus bocanadas...